23.12.11

Hoy te busqué en la rima que duerme con todas las palabras.
Qué ganas de mandar todo bien a la mierda y, hablarte. Hablarte. Entrar en el círculo vicioso que tanto me llenaba en el vacío que tengo. Y yo que creía que ya no más, que me tenía que resignar, yo me la juego. Con dos dedos de frente y más. Me estoy volviendo loca. No, miento. Estoy bien, porque me acostumbré a estar bien, paso el tiempo. El tiempo pasa. Las cosas cambian. La gente se acostumbra al cambio. Quiero volver.
"Y vos, ¿qué le vas a pedir a papa noel esta navidad?"-"Una piba que se la juegue en serio".
Que se la juegue en serio. ¿Me estás tomando el pelo? En serio, en serio es como te tome todo el tiempo que estuvimos juntos. Cómo me satura a veces ese disfraz, esa figurita que tenes que pintar de duro, de insensible, de que no te importa, te importa y lo sabes. Te importa tanto como a mi. Pero me encanta, me encanta esa frialdad. Dicen que uno quiere lo que no tiene, dicen que uno quiere lo que le hace mal. Y la puta que te re mil pario (te banco ex suegri!!!).
Estoy bien, pero antes estaba mejor, ¿o no? O quizás me estoy engañando, una parte de mí siempre supo que quizás, solo quizás era mejor así... como ahora. Una pequeña parte, muy chiquitita vale aclarar. Cada uno siempre sufre de su pequeña bipolaridad. Otra parte de mí me dice que me completas tanto, demasiado. Sos muy perfecto para mí. Pero no, me haces mal. Me haces mal y no sos capaz de cambiar. El amor no cambia a las personas, nada cambia a las personas. No te culpo. No te culpo por nada.
Si algo callé, fue porque entendí todo menos la distancia. Te extraño. Pero aprendí a manejar mi impulsividad, y no me gusta, ni un poco.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario