
"Hoy entiendo que nuestra relación era un vicio espantoso del cual ambos queríamos escapar pero no sabíamos cómo. Y en un punto estoy muy agradecido de que haya tomado por mí la decisión de mandarme a rehabilitación aquella noche en que cumplió su amenaza que parecía tan inofensiva y lejana en un principio. Aunque estaría mintiendo si no les dijera que de vez en cuando a la madrugada sigo esperando ansioso que tenga una recaída."
Y el sabio habló...
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