24.10.10
21.10.10
Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en lo alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eres.
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en lo alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eres.
16.10.10
13.10.10
Sí, es difícil. Para nada fácil. No tiene un reglamento, instrucciones o manual alguno. Puede variar como la cara de una moneda. Puede ser un infierno. Puede ser el divino cielo. Sí, es corta. No podes negarte un segundo porque, abrís, cerras los ojos, y se fue. Así como así, la vida pasa frente a nuestros ojos y no nos damos cuenta; vivimos fieles al día de mañana, pensando que la segunda oportunidad siempre va a estar ahí para nosotros.
Y la verdad, yo creo, uno no puede estar nunca seguro de nada, absolutamente nada, sin excepciones, todo tiene un valor de riesgo.
Puede tener momentos buenos, de buena suerte, de esos que sos capaz de decir "Qué lindo día, ¡Nada sale mal!" y pasar el tiempo volando en tu burbuja de cristal e imaginación, de cielo rosa y suelo de algodón.
Puede tener momentos malos, esos de las mayoría, en los que quisieras volverte a dormir y nunca despertar, que queres desaparecer, esfumarte por un segundo e irte a algún lugar dónde no tengas que sentir; pero no morir.
La vida, eso si que es una cosa grosa, no es un tema de buena o mala suerte, son rachas. Rachas en las cuales uno decide en su inconsciente que la va a pasar bien, o decide que está aburrido y necesita un poco de drama; nadie puede vivir sin un mínimo problema.
Y es que el ser humano es "masoquista por naturaleza"... y, sí! Nos gusta sufrir. Nos gusta sentir, nos gusta sentir dolor, alegría, felicidad, amor, tristeza, enojo, decepción, orgullo; nos gusta sentirnos vivos.
Yo creo, siempre puede haber algo peor, siempre puede haber algo mejor.
Si te fue mal esta semana, te dejó tu novio, te despidieron, rendiste mal el parcial, te llevaste la materia, ¡Se te quemó la comida!, dijiste adiós a alguien especial, te enfermaste, tuviste mal humor, y te levantaste de malas. ¡No te amargues!
La semana que viene seguro te vas a reconciliar con ese o esa chica que te vuelve loco, vas a conseguir un trabajo más a tu gusto (vas a tener más experiencia también), vas a recuperar el parcial, vas a rendir todo bien en el cole, hay mucha más comida para probar y ya sabes para la próxima que ese plato no te favorece, va a aparecer una nueva persona que se va a convertir en alguien aún más especial, tu salud va a mejorar, a todos nos pasa y todos en algún momento nos levantamos. ¡Aprende a vivir y disfrutar!
Y lo dice alguien de poco camino, como yo. Siempre después del sufrimiento, viene el alivio; y uno muy bueno, de gran valor, si nosotros sabemos apreciarlo. Es parte de la vida tener malas y buenas, lo que tenemos que hacer es aprender a no rendirnos.
Y es por eso que nunca hay que perder la esperanza y la fe, solo hay que aprender a sobrellevar la carga, y confiar en que después viene el postre!
La vida no es siempre de colores, pero cada uno tiene la opción de darle el tono de gris que más le guste.
Tengo el alma adiestrada.
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